Las fracturas de Jones, llamadas así por su aparición en la base del quinto metatarsiano en el lado externo del pie, están entre las lesiones de pie más frecuentes. La curación de esta fractura puede ser lenta debido al suministro sanguíneo limitado en la zona y a la considerable fuerza que se ejerce en esta parte del pie, afectando particularmente a las personas con pies con arco alto.
Síntomas
Los síntomas de una fractura de Jones incluyen dolor, hinchazón, moretones y dificultad para caminar. Algunas personas pueden experimentar molestias antes de la fractura.
Causa
Estas fracturas pueden producirse por torsiones del pie o por aumentos repentinos de actividad de alto impacto, como el entrenamiento para maratones.
Diagnóstico
El diagnóstico suele implicar radiografías, y en ocasiones se requieren imágenes adicionales como resonancia magnética (MRI) o tomografías computarizadas (CT) para evaluar la gravedad de la fractura y el progreso de la curación.
Tratamiento
El tratamiento puede implicar métodos no quirúrgicos inicialmente, incluida la inmovilización en un yeso o bota sin apoyo de peso. Sin embargo, si la curación no ocurre dentro de seis semanas, intervención quirúrgica, que a menudo implica la inserción de un tornillo estabilizador, puede ser necesario, especialmente para atletas o cuando el tratamiento conservador fracasa.
Recuperación
Con cirugía o sin ella, la recuperación generalmente toma aproximadamente ocho semanas. Puede ser necesaria fisioterapia después para restaurar el movimiento y la fuerza.
Riesgos y Complicaciones
Las complicaciones potenciales de la cirugía incluyen las asociadas con la anestesia, la infección, daño a nervios o vasos sanguíneos y coágulos sanguíneos. En casos donde la cicatrización se retrasa, pueden ser necesarias intervenciones adicionales como estimulación ósea o una nueva cirugía.




