El tendón de Aquiles, ubicado en la parte posterior de la pierna inferior y el tobillo, es crucial para el movimiento, ya que conecta los músculos de la pantorrilla con el talón. Su notable resistencia nos permite ejercer fuerzas de hasta 10 veces nuestro peso corporal.
Una rotura del tendón de Aquiles, también conocida como ruptura, suele implicar una brecha completa entre sus secciones superior e inferior. Aunque comúnmente ocurre a 2–3 pulgadas por encima del hueso del talón, también puede suceder en el punto de inserción o más arriba en la pierna.
Síntomas
Los síntomas a menudo se manifiestan durante actividades como correr, saltar, o debido a un traumatismo como resbalones y caídas. Los pacientes a menudo describen haber escuchado un "chasquido" o sentir como si hubieran recibido un golpe en el parte posterior del tobillo, seguido de dolor. La debilidad al impulsarse con el pie mientras se camina o al ponerse de puntillas es común después del desgarro, a veces acompañada por un pequeño hematoma en la parte interna del talón.
Diagnóstico
El diagnóstico implica un examen físico, en el que la posición del tobillo y la respuesta a la presión indican la integridad del tendón. Pruebas especiales como la ecografía, Radiografías, y las resonancias magnéticas pueden ayudar en el diagnóstico.
Tratamientos
Existen opciones de tratamiento tanto quirúrgicas como no quirúrgicas. ¿Cuál es mejor: el tratamiento quirúrgico o no quirúrgico del tendón de Aquiles? Reparación quirúrgica del tendón de Aquiles se cree que proporciona mayor resistencia y reduce el riesgo de re-ruptura, pero conlleva posibles complicaciones. El tratamiento no quirúrgico incluye reposo, inmovilización con férula y una rehabilitación gradual bajo la supervisión de un fisioterapeuta.
La recuperación de una rotura del tendón de Aquiles es gradual, y la recuperación de la fuerza completa y la sensibilidad normal puede tardar más de un año. Las estrategias de prevención, que incluyen ejercicios de estiramiento y evitar fumar, pueden ayudar a reducir el riesgo de lesión.
Prevención
¿Los ejercicios o el estiramiento reducen el riesgo de rotura del tendón de Aquiles? Las roturas del tendón de Aquiles son tan poco frecuentes que no existe un estudio definitivo que responda completamente a esta pregunta. Aunque parece razonable implementar un régimen de estiramiento para el tendón de Aquiles, los beneficios tangibles no se han demostrado adecuadamente. No obstante, no hay daño en incorporar el estiramiento del tendón en la rutina de calentamiento de cada atleta. Se aconseja evitar fumar, ya que el impacto perjudicial de los cigarrillos en la salud de los tendones está bien documentado.
Consideraciones postquirúrgicas
Los pacientes con antecedentes de rotura del tendón de Aquiles tienen un 6% de probabilidad de sufrir la misma lesión en el otro pie. Los ejercicios tempranos de rango de movimiento y la carga de peso en la pierna lesionada, equilibrados con precaución para evitar daños adicionales, pueden ayudar a una curación más rápida. Dejar de fumar durante el proceso de recuperación también es beneficioso.












