El neuroma de Morton se refiere al engrosamiento del tejido que envuelve el pequeño nervio que conduce a los dedos, particularmente donde el nervio atraviesa por debajo del ligamento que conecta los huesos metatarsianos en la parte anterior del pie. A diferencia de un crecimiento, representa una ampliación del tejido nervioso normal en la parte delantera del pie.
Por lo general se encuentra entre el segundo y tercer dedo, o entre el tercer y cuarto dedo del pie; el neuroma de Morton suele originarse por irritación, traumatismo o presión excesiva, con una mayor incidencia en mujeres.
Síntomas
Los síntomas del neuroma de Morton a menudo imitan la sensación de caminar sobre un objeto extraño como una piedra o una canica. Esta molestia puede manifestarse como dolor ardiente en la planta del pie que se extiende hacia los dedos y se agrava con la actividad o el calzado ajustado. También puede presentarse entumecimiento o una sensación de chasquido en los dedos.
Diagnóstico
El Dr. Kamel puede detectar una masa o una sensación de chasquido entre los huesos metatarsianos y provocar dolor al comprimir los espacios entre los dedos. Las pruebas de rango de movimiento ayudan a descartar inflamación articular o artritis, mientras que las radiografías contribuyen a excluir fracturas por estrés o artritis.
Tratamiento
El tratamiento inicial se centra principalmente en enfoques no quirúrgicos:
- Modificación del calzado: Opte por zapatos más anchos con tacones más bajos y suelas blandas para aliviar la compresión nerviosa.
- Ortesis: Los insertos y almohadillas personalizados pueden elevar y separar los huesos, aliviando la presión sobre el nervio.
- Inyección: Las inyecciones de corticosteroides reducen la inflamación e hinchazón de los nervios, proporcionando alivio.
Combinar ajustes en el calzado, antiinflamatorios orales, ortesis y/o inyecciones de cortisona típicamente alivia los síntomas en más del 80% de las personas. Sin embargo, si las medidas conservadoras fallan o los síntomas recurren, la intervención quirúrgica puede ser necesaria.
Cirugía implica extirpar una porción del nervio que contiene el neuroma o liberar el tejido circundante para descomprimir el nervio. Típicamente se realiza como procedimiento ambulatorio, permitiendo a los pacientes regresar a casa el mismo día. La inmovilización durante 1-2 semanas facilita la cicatrización de la incisión, seguida de la transición a zapatos normales según la tolerancia.













