La primera articulación metatarsofalángica (MTP), coloquialmente conocida como la articulación del dedo gordo, puede verse afectada por espolones óseos debido a hallux rigidus o artritis, que limita la movilidad del dedo y causa molestias. Una queilectomía de la primera articulación metatarsofalángica (MTP) surge como solución quirúrgica, con el objetivo de eliminar estas excrecencias y restaurar la funcionalidad del dedo mientras alivia el dolor.
Síntomas
Movimiento limitado del dedo gordo del pie o molestias que empeoran con la presión del calzado pueden señalar la necesidad de cirugía. Antes de optar por la intervención quirúrgica, se deben explorar medidas no quirúrgicas como zapatos rígidos, plantillas rígidas, medicamentos antiinflamatorios o inyecciones. La cirugía se considera cuando estos métodos conservadores no logran mitigar el dolor de forma efectiva.
Tratamiento
Durante una queilectomía del primer MTP, el Dr. Kamel elimina meticulosamente los espolones óseos sobre los huesos metatarsianos y las falanges del dedo gordo, al mismo tiempo que limpia cualquier residuo dentro de la articulación. Este procedimiento tiene como objetivo aumentar el rango de movimiento del dedo y aliviar el dolor durante las actividades con carga. Es importante destacar que no se introducen implantes metálicos ni material de osteosíntesis en el pie durante el procedimiento.
Técnica específica
Este procedimiento se realiza mediante técnicas mínimamente invasivas; se hacen dos pequeñas incisiones a ambos lados de la articulación MTF proximal (primera articulación metatarsofalángica), evitando el tendón extensor del dedo gordo. Se excisan los espolones óseos, junto con cualquier tejido articular inflamado o detritos. Se inspecciona el cartílago articular y se eliminan aproximadamente el 30 % de las porciones superiores del metatarso y los espolones correspondientes para mejorar la función articular.
Recuperación
Tras la cirugía, el pie se viste con un vendaje blando y se recomienda la elevación para reducir la hinchazón. El apoyo total de peso suele permitirse inmediatamente después de la cirugía, facilitado por un zapato postoperatorio o una bota para caminar. Las suturas se retiran cuando la incisión ha cicatrizado, a menudo acompañadas de ejercicios de rango de movimiento para el dedo. La transición al calzado habitual normalmente ocurre entre 2 y 4 semanas a medida que la hinchazón disminuye.
Riesgos y Complicaciones
Los procedimientos quirúrgicos conllevan riesgos inherentes, que incluyen los asociados con la anestesia, la infección y el daño a nervios o vasos. Los riesgos específicos de la quilectomía son la posible pérdida de sensibilidad a lo largo del dedo gordo, cicatrices dolorosas o la curación retardada de la incisión. La técnica específica con incisiones mínimas reduce significativamente el riesgo de cicatrización y mejora en gran medida las tasas de cicatrización de la incisión. A pesar de la intervención quirúrgica, la progresión de la artritis puede persistir, lo que puede requerir procedimientos futuros como fusión, en la que se extirpa el cartílago articular y se fusionan los huesos del dedo gordo. Esta cirugía secundaria puede ser necesaria en el 20-30% de los pacientes con artritis del dedo gordo, aunque ofrece alivio prolongado para muchas personas.
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